Editoriales

Gaceta

Por: Raúl Terrazas Barraza

Navidad de bajo impacto político

En la antesala de la Navidad, nadie en su sano juicio quiere saber nada de las personas que andan metidas en la política, porque más allá de los buenos deseos, no aportan nada para que la Navidad sea más feliz del común denominador esperado en la población tamaulipeca.

Saben todos los integrantes de las familias, que los políticos no aportarán nada para hacer la diferencia en la Navidad que ellos tienen pensado, dentro de las posibilidades que les dan sus empleos, con el pago de sus salarios y el aguinaldo a que tienen derecho conforme a la Ley Federal del trabajo.

No será diferente, porque en las tiendas de autoservicio y aquellas especializadas en la venta de productos de consumo clásicos de esta temporada, la venta de pavos, piernas de puerco, pavipollos y hasta pollos, no se salió de la demanda diaria, fue el mismo caso para vinos, frutos secos y preparados para hacer ponches y, tampoco la venta de regalos y juguetes alcanzará los niveles esperados.

La experiencia para los comerciantes de temporada, trae en sabor medio amargo desde que, las ventas de pinos navideños naturales y artificiales y todos los artículos que se usan para adornarlos, fue del nivel más bajo esperado, aunque suficiente para la recuperación de la inversión realizada en este caso.

Los aspirantes a cargo de elección popular, no recurrieron a la compra de nada que pueda hacer la diferencia de los ciudadanos que se han comprometido con ellos, vamos, ni siquiera los manejadores de grupos que ya demostraron tener capacidad para movilizar gente para los eventos políticos, quienes esperaban mínimo una colaboración para que la Navidad de las familias fuera diferente.

Una vez que hayan pasado las fiestas de Navidad y Año nuevo, pero, también del Día de Reyes, aparecerán otra vez los colaboradores de los aspirantes a cargos de elección que están inscritos para los proceso internos, para solicitar el respaldo de los ciudadanos y los grupos para pedirles que alisten porque vendrá mucho trabajo político, porque hay que ganar las elecciones del primer domingo de junio.

El tema de la Navidad y del Año Nuevo, bajo el supuesto de que los aspirantes esperaban apoyo y algún regalo para llevar a sus familias, ya no se tocará, porque será cosa del pasado y de eso ya nadie debe de hablar, cuando el futuro obliga a pesar en ser parte de las estrategias de los precandidatos.

Lamentable será para los aspirantes a cargo de elección que, el día en que los ciudadanos que cuentan con credencial para votar con fotografía, se acuerden que en la Navidad nadie de los que aparezcan en la boleta se aparecieron para llevar a cabo posadas en los que hubiese regalos de por medio.

Con esa nueva forma, seca y de baja empatía, para hacer política, la cosecha de votos será, como en la época desecas en el campo, limitada y escaza.

Los otros

Cuando el ingeniero Eugenio Hernández Flores decide subir a las redes sociales un documento que contiene el texto de agradecimiento a los tamaulipecos por el respaldo sostenido a lo largo del desagradable proceso con el que tuvo que lidiar por más de cinco años como consecuencia de su detención arbitraria e injustificada, sabía de forma exacta la importancia de su mensaje en vísperas de la Navidad.

Palabras mejor dichas como aprecias y valorar cosas que antes se deban por hecho, como la libertad, la naturaleza, el aire libre y el amor de los seres queridos y los amigos, tuvieron un gran impacto en todos los medios de comunicación.

Además, se dijo un hombre sin rencores y que el proceso que vivió se convirtió en una enseñanza de vida, por eso está en paz y liberado.

Solo quedan una horas de este domingo, para que, los responsables de los hogares y de las familias hagan las compras de último momento, para que nada falte en la cena con la cual celebrarán en familia la Navidad.

También se viven horas de camino que todos los paisanos esperan pasar con bien y de la forma más rápida posible para llegar a donde sus familias les esperan para que puedan pasar juntos la Navidad de este 2023.

Sion embargo, no son solo los paisanos que vienen de las diferentes regiones de los Estados Unidos, también los mexicanos que tienen sus familias en una ciudad distinta en la cual se encuentran por asuntos de trabajo o de proyectos profesionales, por tanto, son viajeros de última hora para llegar a la cena de Navidad con sus familias.

A ello se debe que los vuelos de comerciales se encuentren abarrotados y en los aeropuertos cientos de familia en espera de tomar su avión para llegar con sus familias. Las centrales camioneras están en una situación similar.

En tanto que, las carreteras registran tránsito intenso de vehículos en todos los sentidos, por ese ir y venir que la población realiza en virtud de la Navidad, un espacio de tiempo que, en los mexicanos valoran de sobremanera.

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