Editoriales

Gaceta

Por: Raúl Terrazas Barraza

*Trabajo vs pandemia

Este sábado fue día inhábil, porque al ser primero de mayo se conmemoró el Día del Trabajo y por tener esa naturaleza, cuándo se trabaja se paga doble, por tanto, muchas empresas, despachos y unidades médicas privadas dieron el día a sus empleados.

Debido a la pandemia de COVID-19, es la segunda celebración del día del trabajo casi en silencio, aunque en medios de comunicación sí aparecen citas de las organizaciones de trabajadores sobre la connotación mundial que tiene la fecha por ser el resultado de grandes luchas realizadas por décadas.

Las medidas sanitarias en la celebración tuvieron que mantenerse, dado que, el riesgo para contraer el coronavirus es alto, situación que limitó en casi todas las ciudades del mundo la realización de actos multitudinarios y fue notorio el hecho de que, en países con una gran tradición laborista como Italia, Francia, Alemania, Holanda y varios de Latinoamérica que incluyen a México y Perú, las manifestaciones fueron reducidas y de menor tiempo, incluso, casos como el de Chile dónde siempre había huelgas con este motivo, ahora el Día del Trabajo tuvo un halo de discreción y el evento central fue virtual

Las hubo también en modalidad virtual y fueron convocadas por las organizaciones de trabajadores como una forma de evitar contactos, pero, necesarias para mantener los reclamos que favorezcan a la clase obrera. Las de Latinoamérica sirvieron para pedir mejores condiciones salariales

No por ello dejaron de elevar sus reclamos, como sucedió en Perú, que denunciaron la precaria situación económica de los obreros y que se ha tornado más difícil por la pandemia y llamó en forma poderosa que los trabajadores bolivianos hayan aceptado un aumento salarial de solo el dos por ciento, ya que, equivale a casi nada aunque fue producto de la negociación con el gobierno.

En el caos de los mexicanos, el aumento salarial no fue el reclamo, porque sin importar las complicaciones ocasionadas a las finanzas de las empresas y las repercusiones en la debacle de la economía nacional, los aumentos salariales del regeneracionismo fueron demasiado generosos, no le hace que, en materia de crecimiento económico la cifra sea de 10.5 puntos negativos, algo que, en cuatro sexenios priístas y dos panistas del pasado reciente, nunca sucedió.

Los números dados a conocer por manejadores de cifras económicas precias que el crecimiento en el país fue de 0.3 por ciento con el presidente Miguel de la Madrid Hurtado, 4.1 por ciento, el más alto, en el sexenio del presidente Carlos Salinas de Gortari, el 3.4 por ciento bajo el mandato del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, dos por ciento en el sexenio panista del presidente Vicente Fox Quesada, fue del 1.8 en el gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa y en el del presidente Enrique Peña Nieto, alcanzó el 2.4 por ciento.

Celebrar el Día del Trabajo sin quejas de los obreros, porque el aumento salarial fue generoso, desde luego que da pie a opiniones encontradas, porque una nación sin crecimiento y con cifras tan dramáticas como las que existen en la administración del presidente Andrés López Obrador, solo hacen pensar en graves complicaciones para la economía del país.

El reclamo en Venezuela fue por los salarios que son de apenas 63 centavos de dólar diario, mientras tanto en Estados Unidos, el reclamo fue de carácter migratorio, pero, conectado al asunto laboral, ya que, si se resuelve la situación de más de 11 millones de trabajadores, podrán contar con contratos laborales y pagar seguros médicos y en Italia, la lucha de los sindicatos es por la recuperación de más de un millón de empleos perdidos en un año y por tanto, consideran como alternativa que la reconstrucción laboral como medida para la mejoría de su situación económica.

La Organización Internacional del Trabajo, OIT,  a través de su Director, Guy Ryder, hizo ver que la pandemia de COVID-19, trajo efectos devastadores en el mundo del trabajo, porque ha destruido empleos, empresas y medos de subsistencia ya llevado a millones de personas a la pobreza, aunado a un retroceso en el desarrollo mundial. El líder mundial considera que es el momento de la solidaridad porque solo a partir de ella la supervivencia y la prosperidad podría estar de nuevo en las naciones, siempre y cuando la recuperación se centre en las personas con justicia y equidad, para que sea sostenible e inclusiva.

Desde la OIT, el llamado es a generar empleo, extender la protección social, proteger los derechos de los trabajadores y hacer uso del diálogo social, en el entendido de que, miles de personas hacen sacrificios extraordinarios para vencer la pandemia y con ello impactar en la recuperación del mundo.

Por segunda ocasión, el tradicional desfile de los trabajadores sindicalizados no llevó a cabo en Ciudad Victoria, sin embargo, la fecha fue recordada en redes sociales por dirigentes de las organizaciones y algunos representantes de los partidos políticos y hasta de candidatos, aunque ahora, ya no hay entre los postulados quienes provengan de la clase trabajadora, ni siquiera en las planillas de los que buscan llegar a los Ayuntamientos y en caso de que los haya es probable que no ganen, así que, la presencia de las fuerzas sindicales es casi cero.

Relevante frente a la pandemia es que, la luchas históricas que se dieron en el siglo veinte y en el actual, no queden relegadas, porque sus conquistas fueron exitosas e igual será esta que el sector laboral libra contra la pandemia de COVID’19 en el mundo.

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