Editoriales

Gaceta


Por: Raúl Terrazas Barraza

*Tipología del voto para el tipo de candidatos

Cierto que el 2020 es un año sin elecciones en Tamaulipas. De acuerdo al calendario que tiene registrado el Instituto Nacional Electoral, los proceso serán los dos años siguientes, es decir, el dos mil veintiuno y el dos mil veintidós.

Sin embargo, es el año venidero el propicio para la creación de prospectos a las candidaturas, aunque más bien tiene que hablarse de construcción de candidatos con base a perfiles y estereotipos con los que, la población pueda identificarse en forma sencilla.

Los dirigentes de los partidos políticos deben de sumar a su agenda de trabajo este tipo de tarea, porqu4e solo de es manera tendrán buenos candidatos a las alcaldías y las diputaciones locales, en las cuales se incluye a toda la planilla para los Ayuntamientos con sus suplentes y en el caso de los Legisladores, también titulares y suplentes.

Jamás será lo mismo que quienes tienen a su cargo los partidos políticos o aquellos que deciden sobre las candidaturas, puedan tener a la mano personas que hagan un buen papel ante la ciudadanía a que, debido a compromisos de los grupos que presionan a los partidos se determine la postulación de hombres que nada más no encajan en la sociedad.

Sucede de forma común, que los mal queridos por los electores, son quienes se quedan en los cargos públicos y después sobrevienen lamentaciones, porque otro debió ser el elegido, para bien de la comunidad, aunque, el primero ganó para bien suyo el de las personas que le postularon.

Fenómenos como estos, se viven siempre que hay elecciones locales, porque justo, unos meses antes de la definición de las candidaturas aparecen personajes que más parecen aventureros de la política que gente con don de servicio y muchas ganas para hacer que las comunidades progresen.

Pudiéramos hablar de infinidad de casos a lo largo y ancho de la entidad, en los cuales los padrinos, dirigentes de partidos y los ciudadanos mismos se equivocaron con los postulados a presidencias municipales y diputaciones locales, sin embargo, nada pudieron hacer para remediar la situación, aunque, muy claro quedó que, quien perdió y pierde siempre son las comunidades o ciudades, ya que, los malos gobernantes se dedican a todo menos a cumplir con las expectativas creadas durante las campañas políticas y con las cuales engañaron a los electores.

En el encuentro que los presidentes de los comités de partidos y sus colaboradores tendrán con más intensidad a partir de que comience el año nuevo, debe servir para más que fortalecer la estructura, tienen, como se dice de forma común, que echar ojo en todas las poblaciones y los municipios para identificar a los líderes naturales con los cuales pueden jugar la pelea a sus adversarios en las urnas en el 2021.

Ni modo que frente a la amenaza que tienen el PAN y el PRI del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, Luis Cantú Galván y Edgardo Melhem Salinas, vayan a perder el tiempo en afianzar su postulación como candidatos plurinominales a una diputación Federal, es decir, quedarse con una curul y sin preocupación dejar que les ganan espacios en las alcaldías, diputaciones locales y curules federales.

Cuando comience el 2020 y las semanas pasen sin que haya resultados medibles sobre las acciones que lleven a cabo los comités estatales de los partidos políticos, podría decirse sin temor a equivocaciones, que los partidos hacen o no una buena chamba, en especial el PAN, porque Cantú Galván, lleva ventaja en razón de que, la administración estatal y las municipales de su partido llevan beneficios que, con un manejo político adecuado, pueden formar un capital de votos importante para el 2021.

La situación del PRI es al revés, porque Melhem Salinas parte de menos cero, ni siquiera de cero, si se considera que, en automático, los electores están en contra del PRI, los hay que hasta consideran que el otrora poderos partido del Gobierno tiene a desaparecer, sin embargo, desde la dirigencia nacional, Alejandro Moreno Cárdenas cree que sí podrán remontar en algunas entidad, entre las que cuentan a Tamaulipas, según él porque los habitantes de la entidad dejan ver no conformidades que traducen en votos para la recuperación del priísmo.

Para saber que motiva a los electores hay un sinfín de estudios viejos y nuevos, teorías y corrientes de opinión diversas, que, en todos los casos, motivan a los votantes a decidir sobre a quienes quieren en los cargos públicos.

Hay una tipología del electorado relacionada aquello que les mueve a votar y a partir de ello, se crea una clasificación basada en la orientación de su voto y las simpatías o antipatías políticas que se forman los ciudadanos con el correr de los años.

Son cuatro las categorías de electores, los de voto duro y blando, así cómo, el voto opositor e indeciso. Por lo regular en las competencias electorales, los del voto blando quedan por encima de los del voto duro y los indecisos son quienes logran que haya un resultado diferente en la elección, porque fueron más que los del voto opositor.

Desde las dirigencias de los partidos políticos se llevan a cabo análisis muy sesudos del comportamiento del electorado en cada casilla, pero, deben echar mano a la creatividad para lograr que el llamado voto blando, ese que, al estar orientado por la identificación con alguna sigla de partidos, no es seguro, porque también quienes lo poseen ven analizan en forma silenciosa factores que los del voto duro ni siquiera toman en cuenta, por ejemplo, el tipo de candidato que postularon y sus propuestas, de tal manera que, si les convencen cambian de siglas y se van por los que creen que serán mejores.

Los votos blandos y de indecisos, son los que definen elecciones, por ello, los candidatos que presenten los partidos políticos tienen que ser mucho mejores, la gente se fija en ellos y la propuesta tendrá por necesidad ser creíble, para que puedan convencer a los electores, porque los más se dicen engañados por los ganadores de las votaciones de la reciente elección federal.

También deben de saber los dirigentes de los partidos políticos que los ciudadanos siguen sin creer en ellos y en sus organizaciones, razón de más para que, en el 2021, aquello que rife serán los buenos candidatos, tipo como lo fue alguna vez el matamorense avecindado en Victoria, Adolfo Cárdenas Gutiérrez, quien se hizo desde 1992 de un capital político que todavía hace tres años le sirvió para ser Diputado Federal y le mantiene como dirigente del Partido Movimiento Ciudadano.

Los dirigentes de los partidos políticos que competirán en Tamaulipas, serán buenos líderes si presentan a los electores una buena oferta para que voten por ellos y el 2020, será el año de la preparación de sus liderazgos.

Ver más

Artículos relacionados

Ver también

Close
Back to top button