Rene Olvera Nava
Ayer fueron depositados en el panteón del Refugio de la ciudad capital los restos mortales de quien fuera en vida el profesor René Olvera Nava, nativo del municipio de Ocampo pero traído a Llera por sus padres don Emilio Olvera y doña Simona Nava desde que era niño. A partir de ese día creció y estudió en la escuela primaria “ Lauro Aguirre “ de la que años después fue su director y mas tarde Inspector Escolar de la Zona 14. Hizo sus estudios en la otrora orgullosa Escuela Normal Rural de “ Tamatán “.
Gente sencilla y forjado en eso que hoy llaman la cultura del esfuerzo, de carácter jovial pero muy centrado en sus decisiones, pues jamás procuró enemistarse con nadie y debido a su buen carácter y sensibilidad social es que el entonces líder Guadalupe Arcos Acuña lo propuso como candidato del PRI a la presidencia municipal de Llera, tocándole gobernar el Ombligo de Tamaulipas durante el trienio 1969 – 1971, cuando don Manuel A. Ravizé era el gobernador del estado. Recibió la estafeta de mando del inolvidable amigo don José Gutiérrez Garza, suegro de nuestro compañero periodista del EXPRESO Alejandro Rosales Lugo, esposo de Lucila Gutiérrez, señora de mis respetos y gran amiga.
Al concluir su mandato constitucional, René entrega la presidencia municipal a don Carlos Flores Sánchez, abuelo paterno del también ex presidente municipal Carlos Flores Quiroga. Por supuesto no debo de pasar por alto que con René nos unió una gran amistad desde niños, pues debo decirles que sus padres don Emilio y doña Simona fueron mis padrinos de bautismo.
Años después, al regresar a mi pueblo me encuentro a René como director de la escuela pionera “ Lauro Aguirre “ y al inscribir a mis hijos en esa institución educativa fui electo presidente de la Sociedad de Padres de Familia, logrando interesar apoyos para nuestra escuela de amigos tamaulipecos bien relacionados en la Ciudad de México y en el gobierno de Tamaulipas.
Por supuesto, debo destacar que hará como cinco años, René me hizo entrega de una copia de su último informe de gobierno y asómbrese usted el presupuesto municipal no rebasaba los 300 mil pesos al año, razón por la cual me platicaba su hermana menor de nombre Orfelinda que su carnal nunca cobró su sueldo como alcalde, ya que todo lo donaba para una causa noble, pero además era de aquellos presidentes municipales que cuando su fiel comandante de la policía de sobrenombre “ Chito “ detenía a un borrachito por escandaloso, lo mandaba llamar y le ordenaba lo llevara a su casa a condición de que al siguiente día se presentara a pagar la multa. Si no lo hacía lo exhibía públicamente y cuando requería de una carta de buena conducta simple y sencillamente instruía a su secretaria para que hiciera notar en la carta que el solicitante era una persona que le gustaba mucho levantar el “ vidrio “.
Pero además, como buen liberal que era déjenme platicarles que en su segundo año de gobierno y encontrándose en el pórtico de la presidencia municipal arengando a nuestros héroes del quince de septiembre de 1810, cuando de pronto una pólvora se le metió por debajo del pantalón y aguantó callado, pues René estaba ondeando la bandera de un lado para otro y no podía distraerse hasta que terminada la ceremonia del “ grito “ estiró la pierna, salió el cohetón, lo pisó y salvo quemaduras de segundo grado el asunto no llegó a mayores.
De igual forma debo comentarles que el escribiente, siendo allá por el año de 1964 presidente del Club Juvenil recreativo y Cultural de Llera, René Olvera Nava era mi secretario de prensa y juntos editamos la revista “ Despertar “ donde escribían don Rafael Paz y don Juan Rodríguez, viejos notables de mi pueblo. Por cierto, entre los integrantes del club teníamos a Hugo Andrés Araujo de la Torre, Teresa Perales García, las hermanas Antonia y Nieves Ruiz Acuña, Hugo Paz Arriaga, Lalo Maldonado Salazar, Melitón Sierra Longoria, Arturo Salas Quintanilla, Isauro Soto, Micaela Ruiz, Mauricio Banda, mi hermano Saúl Villarreal, Licha de la Garza, Licha Ruiz, Segundo Puga, las hermanas Cuca y Rosa Soto y párele de contar, en total éramos alrededor de ochenta jóvenes, la mayoría estudiantes y el resto trabajadores.
Finalmente debo agregar que René Olvera Nava me hizo entrega de importantes fotografías y documentos históricos como lo fueron la redacción de la Gran Visita General de la fundación y población de la villa de Llera y el documento certificado de la donación del terreno donde actualmente se ubica el Jardín de Niños “ Josefa Llera “ y la clínica del Seguro Social, obras que el pueblo del Ombligo de Tamaulipas debemos agradecérselo a él aunque dichos edificios quedaron finalmente construido en el siguiente trienio que presidió don Carlos Flores Sánchez. Descanse en paz mi amigo René y para su esposa la maestra Sofía y sus hijos, así como sus hermanas Graciela y Orfelinda mis deseos para que pronto les llegue la reconciliación cristiana. HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE




