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Raúl Terrazas Barraza

*UAT, nuevo ciclo escolar pandémico

Los elementos requeridos para el desarrollo de la educación en todos sus niveles y modalidades tienen que alinearse a partir de ya, porque el ciclo escolar y el semestre, como el tiempo son inexorables, inician por que inician y porque la educación implica etapas de la vida que no pueden dejarse pasar.

Suena a que es en función de esto que de Gobierno de la República considere en voz del presidente Don Andrés López Obrador la realización de clases presenciales, en virtud de que, la pandemia de COVID-19 tiene que enfrentarse también con la realización de las actividades sociales y económicas.

En el caso de las instituciones de educación superior, como la Universidad Autónoma de Tamaulipas, el semestre cuyas clases inician la próxima semana es con la modalidad en línea dado que las autoridades de salud mantienen la puerta entreabierta a la modalidad presencial, pero, sin la determinación total.

Por lo pronto el rectorado de la UAT que tiene a su cargo el ingeniero José Andrés Suárez Fernández pone en marcha este lunes las inscripciones y reinscripciones de sus más de 40 mil alumnos de las 26 Unidades Académicas Multidisciplinarias y Escuelas en las que se imparten alrededor de 90 carreras, con una egresión de profesionistas de casi cinco mil al año.

Un reporte reciente, precisa que la matrícula en las Facultades por área del conocimiento es de unos 15 mil estudiantes en ciencias sociales y administrativas, así como más de 500 de postgrado, de ciencia de la salud arriba de 10 mil en licenciaturas y unos mil en postgrado, existen alrededor de 600 en ciencias agropecuarias área en la que habrá unos 50 estudiantes de maestrías y doctorados.

En tanto, para las ciencias de la ingeniería y la tecnología se estima que deben existir alrededor de siete mil estudiantes de licenciatura y unos 200 de maestrías y en el área de ciencias de la educación y humanidades unos mil 500 en licenciadora y alrededor de cien en posgrado y respecto a ciencias naturales y exactas, más de 500 trabajan para obtener el grado de licenciatura y aquellos que van por maestrías podría ser más de medio centenar.

Desde que concluyó el semestre anterior, el Rector Suárez Fernández, dio cuenta de la colaboración amplia de la planta docente de la Universidad para sacar adelante los planes educativos de todas las carreras en la modalidad virtual, con buenos resultados, así que, el arranque de ese nuevo semestre en la misma forma, hace pensar que los alumnos inscritos en las carreras de la UAT aprovecharán el tiempo de manera correcta para que puedan contar con un título expedido por la Universidad una vez que concluyan sus estudios.

Un fenómeno que vale la pena tomar en cuenta es que, como resultado negativo de la pandemia de COVID-19, cientos de alumnos que estaban inscritos en universidades privadas, debieron de optar por las Universidades públicas ya que, desde el punto de vista económico, las familias resintieron una disminución en sus ingresos, por ello, al igual que otros niveles de educación, como la básica, hay una migración marcada de las instituciones privadas a las públicas y para ello, el Rector determinó llevar a cabo un gran esfuerzo financiero para que nadie que pretenda estudiar en la UAT se quede sin hacerlo.

Respecto a la alineación de los elementos para que el desarrollo de la educación se mantenga en el nivel adecuado a fin de garantizar la preparación académica y la evolución correcta de las personas a partir de la modificación de las conductas por el aprendizaje en las escuelas, es básico considerar que, aunque existen afirmaciones en el sentido de que la pandemia ha impactado en forma negativa a la educación, básico es que se pongan a disposición de los alumnos tecnologías y herramientas que les permitan cursar su educación en función de la edad que tienen.

Por lo pronto, en una semana más iniciarán las clases virtuales en todas las Unidades Académicas de la Universidad pública de la entidad, sin que ronde el fantasma de la duda respecto a las clases presenciales, ya que, ello ocurrirá en el momento que las condiciones epidemiológicas sean las adecuadas, mientras tanto, los alumnos y sus padres de familia tienen la garantía de que la UAT cumplirá al cien por cien con la parte que le toca de la enseñanza profesional, frente a un padecimiento que cambió el ritmo de las cosas en el mundo.

Mientras tanto, en las escuelas de educación básica, aquello que puede observarse a partir de sus actores, es que, las autoridades dejaron bien claro que solo habrá clases presenciales en las escuelas de los municipios que se encuentren en semáforo verde y amarillo, incluso ya existen protocolos extras para cumplir con lo sanitario en situaciones como las registradas en municipios que están en verde, pero, a los cuales acuden a trabajar casi la totalidad de los profesores y personal de las escuelas que viven en localidades con semáforo rojo.

Es el caso del vecino municipio de Casas, al cual casi la totalidad de los maestros que trabajan allá viven en el municipio de Ciudad Victoria, aunque ello también sucede para Hidalgo, Villagrán, Mainero, Güémez y hasta Llera, porque el profesorado vive en la capital de Tamaulipas y sus centros de trabajo se distribuyen en esta región.

Se supone que el secretario de Educación en la entidad, Mario Gómez Monroy tiene conocimiento de este tipo de asuntos y que, la comunicación debe ser efectiva y de buen nivel para que los padres de familia no desconfíen de maestros que llegan de zonas con más casos de COVID-19 que los existentes en los municipios en los que ellos radican.

Este tipo de asuntos también tienen que alinearse para bien y a efecto de que se cumpla con los programas educativos ya sea virtuales, mixtos o presenciales.

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