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Por: Raúl Terrazas Barraza

Ideología para neutralizar la neoizquierda

En las plataformas electorales, los partidos políticos deberán contener además de aquello que se considera normal, un capítulo a partir del cual logren trabajar una estrategia diferente que les permita llegar a la militancia y al electorado en general a fin de conseguir el voto en las elecciones del primer domingo de junio venidero.

Por tratarse de un proceso concurrente, porque hay elecciones federales y locales, los partidos políticos tienen que presentar sus plataformas electorales en el INE y los Institutos Estatales. En Tamaulipas deben hacerlo en el IETAM y, de acuerdo con el calendario de las actividades del proceso, los comités tienen que llevar sus propuestas por escrito antes del 10 de diciembre, es decir, en un mes.

Es una actividad de las llamadas de machote, porque se toma como antecedente las plataformas de elecciones anteriores para actualizarlas, sin embargo, esta elección es diferente a todas las demás, por la epidemia de COVID-19, que enfrenta el país y eso obliga a plasmar en documentos además de las ideas basadas en las declaraciones de principios de los partidos políticos y descritas en programas político-electorales, un abordaje proselitista diferentes, es decir, deben generarse compromisos de calidad y que puedan percibirse con mayor facilidad.

La comunicación de las ideas y propósitos de los partidos primero y de los candidatos después, reclama creatividad y congruencia, un tinte ideológico, pero, en especial que, como y con que los políticos habrán cosas a favor de los ciudadanos, den virtud de que, pasan las semanas y los meses, sin que el uso de los recursos públicos permita avances en el desarrollo humano y social, urbano y desde luego económico.

Los ciudadanos tienen infinidad de dudas sobre los partidos políticos y su actuación, mismas que se acrecentaron a partir de la intención de las autoridades federales para eliminar prerrogativas y reducir garantías a esas organizaciones de interés público, que sirven de base a la democracia mexicana.

Desde las mesas de trabajo que tienen partidos como el PAN, el PRI y el PRD, para la elaboración de las plataformas electorales locales de este año, hay información en el sentido de resaltar la parte ideológica y de principios, con la finalidad de establecer algunas diferencias respecto al partido del Gobierno Federal, que pretende, en base a los recursos destinados a los programas sociales obtener voto que le permitan quedarse con el control del Congreso de la Unión y avanzar en las entidades del país en la presencia de Legisladores de la neoizquierda.

El punto es que, esta última corresponde al ideario de una sola persona, no de una institución política como tal, por ello, si las plataformas electorales de los partidos logran generar acciones a partir de las cuales los ciudadanos puedan repensar el impacto de los voto que depositen en las casillas electorales, en ese momento, mínimo, las 10 entidades que luchan por una justicia presupuestal y que se unieron como Alianza Federalista, podrían sacar ventaja en las elecciones y quizá menguarán el número de curules en la Cámara de Diputados y evitarán que más personas de la neoizquierda lleguen a los Congresos de los Estados.

Por la dimensión tan limitada en estructura que tiene el Partido Movimiento de Regeneración Nacional, PMRN, en entidades como las del norte del país, entre ellas Tamaulipas, queda claro que el nivel competitivo sería en las Regidurías de Ayuntamientos que son espacios plurinominales, porque está en duda que, sin el ícono de la neoizquierda en campaña, los candidatos que registren puedan ganar alcaldías y Distritos locales.

Desde hace 30 años, en el desaparecido COFIPE se estableció la obligación de los partidos políticos de entregar al órgano electoral una plataforma política para cada proceso comicial, misma que debe difundirse a través de los medios de comunicación.

Ni en Leyes anteriores, ni en la actual Ley General de Partidos Políticos, publicada el 23 de mayo de 2014 y que, se define a las plataformas electorales. Tampoco se establece un formato a utilizar para su realización, por tanto, cada partido puede redactarla en los términos que desee.

En la mayoría de los documentos presentados durante casi 30 años se establecen ejes temáticos que el partido considera prioritarios, hacen un diagnóstico sobre el eje o sobre temas específicos del mismo y describen las propuestas, las cuales, en muchos de los casos se reducen a un listado de promesas simples que no generan compromiso ni llaman la atención de los ciudadanos, de ahí la importancia para que, las de este 2020 año de la pandemia, también sirva para mejorar el enfoque ideológico que se ha perdido en el tiempo y pareciera no estar relacionado con la democracia.  

Lo dijo en el 2014 el exdiputado del PAN, Juan Antonio García Villa, quien realizó un minucioso análisis de las plataformas que fueron usadas por los partidos políticos en la elección Federal del 2018, que este tipo de documento debe de lograr la atención de los ciudadanos, para que se entiendan los medios y el fin que cada partido político establecen como camino para acceder a los cargos de elección popular.

De las mesas de trabajo en las cuales se elaboran las plataformas electorales de los dos partidos que, de acuerdo a la información de medios de comunicación en los últimos días hasta podrían unirse para sacar de la jugada al PMRN, se abre la posibilidad de hablar de compromisos partidistas desde antes de las precampañas para las candidaturas, a fin de que, los ciudadanos perciben las acciones que llevarán a cabo, dado que, los candidatos que no usen las plataformas electorales para generar percepción política e ideológica, podrían ser candidatos de riesgo a la hora del voto.

También se cree que, durante este mes que falta para la entrega de las plataformas electorales de los partidos políticos, algunos dirigentes, expondrán de forma práctica cómo darán la lucha electoral para en entidades como Tamaulipas que pertenece a la Alianza Federalista, con la idea de que sus adversarios que no tienen estructura ni cuadros puedan significarse en una elección cuya base de competencia sean las estructuras políticas.

Los otros.

Estas fueron las palabras del Diputado Porfirio Muñoz Ledo, que encendieron las redes sociales, ¨Se acabó la era de Trump y de las relaciones caciquiles, caprichosas e infecundas entre jefes de estado. El llamado diálogo de orangutanes para mejor provecho de sus corifeos¨.

Con Biden se abre la perspectiva de una diplomacia orgánica, respetuosa y con visión global que aproveche lo mejor de servicio exterior y comprenda, ordene y diferencie los intrincados vínculos con Estados Unidos en el ámbito doméstico, fronterizo, migratorio, binacional, regional e interregional.

Reconocer a Biden como presidente electo significa la intención de abolir el régimen de complicidades e incrementar el de los compromisos. También admitir las victorias democráticas sobre los despilfarros de magnates en los procesos electorales.  Aquí y allá.

Hubo desde admiración a sus palabras, reconocimiento a su valentía porque no se detiene ante investiduras ni nada por el estilo, pero, también se le fueron a la yugular los adoradores del lópezobradorismo, quienes, de senil e inadecuado no lo bajaron, pero, ante la elocuencia y la verdad las frases se hicieron grandes.

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