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Gaceta

Por: Raúl Terrazas Barraza

*Falta invertir en hogares para clases

En cuanto comenzó el mes de agosto, los padres de familia comenzaron a procurar información respecto al ciclo escolar que inicia en medio de la pandemia de COVID-19 y que tiene varadas infinidad de actividades económicas, sociales, cultural y desde luego las educativas.

Todo mundo está consciente de que las clases no pueden ser presenciales y aunque ello no gusta a los padres de familia, la verdad es que, para que sus hijos puedan estudiar, debieron pensar ya en realizar las modificaciones adecuadas a la forma de vida de sus familias, comenzando con la contratación de la Internet para que sus hijos puedan tener mejor señal en los aparatos que usarán para conectarse a las clases a distancia.

Esto debe de incluir también mejor señal de televisión y para ello deben de mejorar la entrada de la señal a los aparatos que tienen en sus viviendas y en especial aquellos que serán usados para que los alumnos de educación básica se la pasen pegados a las pantallas de televisión y puedan sacarle provecho a los convenios que el Gobierno de la República firmó en esta semana con las empresas concesionarias del espacio para hacer llegar su señal.

Por demás está decir que una cosa será inscribirse en cualquier nivel de educación y en nombre de la pandemia solo aparecer en las clases por momentos y al final del semestre reclamar que la boleta de calificaciones aparezca con todas las materias pasadas y que, en el renglón de trabajo, les hayan tomado en cuenta hasta la intensión de hacer las tareas, pero, en realidad no hicieron nada y esperarán que los maestros y los directivos de sus escuela se enfrenten a la disyuntiva de reprobar a muchos y aparecer como una Institución que falló en medio de la pandemia o aprobar a todos y hacer creer que se cumplió con el ejercicio de sacar adelante los programas de estudio trazados para grados escolar y en todos los niveles.

Algunas universidades privadas iniciarán clases en la entidad la semana que viene, la pública podría está programada para la tercera de este mes y ya lo dijeron las autoridades tanto federales como estatales, que el ciclo escolar de educación básica, es decir, desde preescolar hasta preparatoria, será el 24 de agosto, en la cuarta semana de este mes, así que, los padres de familia tienen 20 días para invertirle al asunto de la conectividad de sus viviendas, porque la modalidad mixta de trabajar en las escuelas apunta más a que sea en la distancia, más que presencial.

El secretario de Educación del Estado, Mario Gómez Monroy había dicho que estaban en espera de las indicaciones que diera su homólogo de la Federación, Esteban Moctezuma Barragán y ya lo hizo, porque mandó todo tipo de señales en el sentido tanto los maestros como los padres de familia se percaten de que tienen previstos los escenarios posibles para que la educación en medio de la pandemia no falte, porque las circunstancias del país requieren de mexicanos preparados en la perspectiva académica.

Pos su lado la subsecretaria de Educación Básica de Tamaulipas, Magdalena Moreno Ortiz, hizo saber que las inscripciones ordinarias y reinscripciones se harán en línea, por tanto, los padres de familia deben estar muy pendientes de la puesta en operación de la plataforma digital que se usará para ello, todo se hará por las redes sociales, ya que existen los contactos de los padres de familia con los maestros del anterior año lectivo y con ellos podrán obtener la información requerida para el ciclo que viene.

Las clases de la escuela pública de México, estarán en la televisión y en plataformas digitales, para ello ya trabajan en los contenidos los funcionarios de la SEP con todas las empresas sean nacionales o locales, en virtud de que éstas últimas podrán difundir las clases en forma diferida.

En Tamaulipas existen cinco mil 490 escuelas de educación básica públicas y privadas, cuya matrícula está por encima de los 660 mil estudiantes.

Mención a parte merece la apertura que las escuelas públicas deben de tener para este ciclo escolar que comienza el 24 de agosto, ya que, prevén que muchos de los estudiantes de básica que están en escuelas privadas se pase a escuelas públicas, debido a la situación económica que se registra en la entidad ante la pérdida de empleos y la contracción de la demanda de productos y servicios, por la crisis agravada debido al a pandemia de COVID-19.

Según los datos del INEGI, el crecimiento de viviendas que cuentan primero con televisión creció de forma exponencial en el último decenio y los que tienen acceso a la Internet, también, pero, está demostrado que el acceso a redes no está tan fácil como el de la señal de televisión requerida para que los estudiantes de educación básica tomen las clases.

Es probable que el Internet que será abastecido por la Comisión Federal de Electricidad, ya debería de funcionar para este ciclo escolar, desde el momento que, una de las grandes desventajas que tiene la educación en línea, es que, quizá el 25 por ciento de los estudiantes de las escuelas públicas no tiene ese tipo de servicio y por tanto, se convertirá en un pretexto del semestre o del año escolar, para no cumplir con la parte que a los alumnos corresponden en la modalidad a que obliga la pandemia de COVID-19 que existe en México.

Los otros.

Por estas fechas se cumplieron 35 años de la declaratoria de protección por el Gobierno Federal y el del Estado del área conocida en Tamaulipas como El Cielo, que se ubica en los municipios de Gómez Farías, Ocampo, Jaumave y Llera, con una extensión de casi 145 mil hectáreas y que, en su tiempo fue uno de los grandes acontecimiento del país, porque se trata de una región privilegiada que tiene flora y fauna únicas.

Se actuó de esa manera para evitar que los recursos naturales contenidos en ella fuesen saqueadas por los comerciantes furtivos de todo aquello que es natural, cosa que se ha logrado en gran medidas, aunque ya hubo quienes por su influencia política y empresarial lograron establecer sitios de atención turística, aunque le batallaron, porque en administraciones como la del licenciado Manuel Cavazos Lerma, hubo quienes plantaron la posibilidad de explotar El Cielo, sin embargo, en su época de candidato, el matamorense les dijo a los empresarios de forma textual que, el cielo no se toca y que nada que lastime la flora y la fauna se haría allí, por lo que abandonó molesto la mesa de trabajo en la cual se dieron comentarios en ese sentido.

Fue una férrea defensa de la Biósfera del Cielo, que debe de mantenerse en ese mismo sentido ya que, es una de las cosas positivas que identifican a Tamaulipas en el escenario nacional e internacional.

Es necesario tomar en cuenta que fue un gran proceso de investigación y alineación de muchos elementos, por ello, el Decreto del primero de julio de 1985, pero que fue publicado en el Periódico Oficial del Estado el 13 de ese mismo mes y año, el titular del Gobierno de la entidad, doctor Emilio Martínez Manautou, declaró por causa de utilidad pública un área protegida ecológica y clasificada como Reserva de la Biósfera denominada El Cielo, misma que fue ratificada como tal en la Ley del Equilibrio Ecológico y de Protección al Ambiente y que, se transfirió con los mismos elementos al Código de Desarrollo Sustentable del Estado de Tamaulipas que está vigente.

También, se aprobó el Plan de Manejo de la Reserva de la Biósfera de El Cielo, mediante un Acuerdo publicado en el Periódico Oficial del Estados del 24 de julio de 1996 y por tanto se armó un equipo de trabajo que resguardaría el área protegida.

Tanto el Gobierno de la entidad como la Universidad Autónoma de Tamaulipas, realizan inversiones y programas para cumplir con el gran objetivo que tiene el programa de manejo y que consiste en promover la concepción del área protegida y sus áreas de influencia y externas, como un espacio geográfico multidimensional con un enfoque de desarrollo regional sustentable, a partir del cual se generen beneficios ecológicos, sociales, culturales y económicos, para garantizar la conectividad y funcionalidad de los ecosistemas.

El Cielo es de Tamaulipas y de los tamaulipecos, por eso, cuándo alguien quiera disfrutar del cielo, antes de voltear la vista hacia arriba para dar con el infinito, se puede ir a los municipios de Gómez Farías, Ocampo, Llera y Jaumave, para caminar por el mismo Cielo.

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