Editoriales

Gaceta

Por: Raúl Terrazas Barraza

*Salud y economía, la moneda en el aire

La opinión de los mexicanos está dividida en dos la salud y la economía, en un escenario en el cual las dos cosas urgen.

Sin embargo, debido a la poca claridad que perciben sobre eso de quedarse en casa, en especial, porque una gran parte de la población no tiene alguien cercano que haya atravesado por la desagradable experiencia de la enfermedad Covid19, es que, ya piensan más en el asunto económico.

Obvio, para la reactivación de la economía, las empresas tienen que reabrir sus puertas, comenzar a trabajar y restablecer la entrega de mercancías en todas las cadenas de consumo. De esta forma se saldrán de sus casas, para estar de nuevo en la calle y en sus trabajos.

Estar entre extremar los cuidados para la salud y evitar contagios que puedan ubicar a México entre los países con más problemas a causa de la pandemia y la reapertura de las empresas, es difícil, sin embargo, la generalidad de la población votaría en este momento por la reapertura de todas las empresas y de todas las áreas a las que acostumbran a acudir las personas.

Más para el Gobierno federal y los de las entidades del país, la decisión de apostar por la salud, en vez de la reapertura de los negocios, sería antagónico a la preferencia de los ciudadanos, porque en general querrían que todo estuviese ya en la normalidad o bien, que se inicie el camino a ella.

Toca desde luego a las autoridades hacer la valoración sobre la base de, al menos una docena de variables, en gran parte epidemiológicas, aunque ello le pega directo a la situación financiera de las unidades económicas.

En realidad, hay prisa por los dos elementos, es decir, los gobiernos quisieran que las curvas se aplanaran y que todo volviera a ser como antes, pero, el asunto no es sencillo, ya que, la colaboración de las personas para mantener a raya los contagios no sucedió como se esperaba, porque la gente no alcanzó a dimensionar el tamaño del problema y prefirió llevarle la contraria a las autoridades de salud.

Los dueños de las empresas tienen prisa también, quieren que la cantidad de casos aminore de manera vertiginosa, porque están ya en un momento denominado rescate de sus negocios, al considerar que, de no abrir ya, tendrían que despedir personal, reducir inventarios y vender vender, aunque sea para medio ganar, cuándo antes de la pandemia su lenguaje era solo de ganar y ganar.

En un estudio de opinión realizado por la empresa especializada que maneja Francisco Abundis Luna, se asienta que hay muchas preocupaciones entre los mexicanos por la incertidumbre epidemiológica de la pandemia, pero, aquel que se relaciona con el riesgo de infectarse por el virus corona, es menor conforme pasan las semanas, factor que impacta en el otro extremo de la situación y que equivale a presionar a las autoridades sanitarias para que decidan la apertura de los negocios no le hace que sea a la cuarta parte o la mitad, el asunto es que comiencen a trabajar para que la economía se reactive.

Respecto a la pandemia, cuando a las personas se les preguntó si tienen miedo del Covid19, el 36 por ciento dijeron que no y el resto dijo que sí, por tanto, este tipo de reacción debería de ser tomada en cuenta para abrir o no abrir los negocios y que, en la medida que el temor a enfermarse se reduzca, pueda pensarse dejar que las personas tomen el camino de retorno a la normalidad con mayor seguridad.

Por otro lado, el estudio revela que un alto porcentaje de la población considera sobre la base de su percepción en los medios de comunicación, que el asunto de la pandemia esta sobredimensionado y que no aportan la información precisa y eso hace dudar de la realidad del Covid19.

Cuando se estudia a la población a partir de inferencias, se encuentran datos sorprendentes a partir de los cuales pueden apreciarse opiniones superficiales, pero, en el momento que se toma en cuenta el valor de la vida y el riesgo para la familia, pueden cambiar, por ello, podría decirse que el grueso de la población ya no quiere saber nada de la pandemia y está más a favor de la apertura de los negocios y a salirse de la casa, no le hace que, en función de la información epidemiológica, el país se encuentre en el momento más difícil de contagios.

Se llegó al momento de cambio en la disyuntiva, los mexicanos muestran más preocupación por la economía que por la enfermedad, incluso, ya no les preocupa tanto ni la inseguridad ni la corrupción, están a favor de la reapertura gradual.

Dice Abundis Luna que los datos obtenidos revelan de forma clara que la economía y la salud es lo que les quita el sueño a los mexicanos.

El 46 por ciento dijo que le preocupa la economía, el 39 por ciento la salud, el nueve por ciento la inseguridad y solo al seis por ciento la corrupción.

Porque preocupa la economía, porque, a pesar de que en un 96 por ciento de los hogares mexicanos hay al menos una persona que trabaja, en casi el 30 por ciento ninguna de las personas del hogar trabaja, cantidad que mostró un cambio considerable de un mes a otro ya que, estos datos de marzo pasado, fueron diferentes en abril, porque el 85 por ciento de los hogares tuvieron al menos una persona con trabajo y en el 33 por ciento ninguno trabaja.

No podría decirse que esto de vender vender o salud salud, equivalga a un asunto de vida o muerte, pero, si fuera una moneda que en una cara tenga la salud y en la otra la economía, podría decirse que, en este momento la moneda está en el aire.

El solo anuncio que hiciera el Gobierno de la República sobre estar pronto de vuelta a la normalidad propició que las ventas en algunos negocios mejoraran, solo en algunos, de ahí que, los propietarios de las empresas crean que ya falta menos para la reapertura, aunque todos saben que dependerá de la información epidemiológica que haya en el país y en las entidades.

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