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Gaceta


Por: Raúl Terrazas Barraza

*Aumento raquítico a profesores

El aumento del casi seis por ciento al salario y prestaciones de los trabajadores de la educación no implica derechos al gobierno de la República para exigir mucho a los maestros en eso que llaman la escuela mexicana.

En realidad, al alza al salario es del 3.4 por ciento, mientras que, en prestaciones, el uno y medio por ciento es para prestaciones directas y el otro uno por ciento, para el fortalecimiento académico, según versa el acuerdo negociado entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que tiene a su cargo el profesor Alfonso Cepeda Salas y el titular de la SEP, Esteban Moctezuma Barragán.

La diferencia entre este año y el anterior, no fue mucha, ya que, en 2019 el porcentaje de los dos conceptos, fue del 6.25 por ciento, contra el 5.99 de ahora., en un escenario donde los maestros estaban divididos respecto a la respuesta del Gobierno de la República, ya que hubo quienes consideraron que debido a los costos de la pandemia del Covid19, no alcanzaría para aumento al salario de ellos y los otros que apostaban a algo mucho mejor que el año pasado, porque se mantuvieron hiperactivos en el cambio sugerido por las autoridades educativas en esto de la nueva escuela mexicana.

Decir que el magisterio está conforme con el respaldo de la Federación es incorrecto, porque del tránsito de una Reforma Educativa que significó presión a otra, más relajada para ellos, no implica que sus necesidades económicas estén cubiertas, antes que nada, porque los aumentos en los precios de productos y servicios en el país tiene en jaque a los trabajadores de cualquier sector.

Como quiera la dirigencia del Sindicato, hizo ver que el incremento alcanzado sirve para mitigar la contracción económica y la baja del poder adquisitivo, de ahí que el monto logrado está en relación directa con la inflación registrada en el país.

Con palabras sin matices de efusividad, los maestros vieron empatía y solidaridad con el gremio docente, quizá porque les dijo que son el alma de México y cosas por el estilo, pero, la verdad es que esperaban más, mucho más de la SEP, dado que el aumento directo al salario, traducido en pesos y centavos, no le hace que entre en vigor desde el primero de enero de este año, equivale a unas cuántas decenas de pesos.

Cierto que esto de la pandemia del Covid19 tiene a los trabajadores de la educación en contacto permanente con sus alumnos y, por tanto, hacen una labor encomiable al tratar de ser facilitadores para la educación a distancia, en el entendido de que, la tecnología, así fuera de calidad, no puede sustituir a los profesores, porque hay una relación humana potenciada que, incluso alcanza hasta la familia.

Para los dirigentes de los trabajadores de la educación, la crisis sanitaria ha reiterado que educar, es mucho más que proporcionar información, es una actividad de comunicación y entendimiento pedagógico, de ahí que en México como en todo el mundo, se desea que llegue el momento de la reapertura de las escuelas y se de ese encuentro natural entre educadores y educandos.

La referencia a la calidad de la tecnología merece un análisis a fondo, porque a pesar del rápido crecimiento de Internet en los hogares, de acuerdo con los datos generados por el INEGI en sus encuestas relacionadas con la vivienda, el servicio es deficiente.

Incluso, es necesario mencionar que, expertos en redes creen que la pandemia de Covid19, también dejó al descubierto que las empresas dedicadas a suministrar este tipo de servicio son deficitarias.

Por las clases en línea y en televisión, infinidad de padres de familia tuvieron que invertir en servicios de televisión de paga y de Internet, para que sus hijos desde casa pudieran acceder a las clases en línea.

Las cosas no pararon ahí, porque el otro gran problema fueron los equipos para para acceder a los programas educativos que había en casa, no eran los adecuados, computadoras y televisiones debieron de adecuarse, reemplazarse o plano dejarlas como estaban, ya que, la falta de recursos económicos para ello está presente en la gran mayoría de los hogares mexicanos.

Quizá deba de efectuarse un recuento del logro obtenido con la educación a distancia, para saber que porcentaje de los alumnos tuvieron dificultades para el aprovechamiento, debido a problemas de conexiones, de equipos electrónicos y computadoras, porque, en lo sucesivo será uno de los factores que los Gobiernos Federal y estatales deben de exigir a las empresas que abastecen de servicios de comunicación a la población.

Sorprendente es también que se hable de saturación de redes, debido a la conexión de equipos móviles, como teléfonos y que, estos no hayan dado el ancho para que los estudiantes pudieran tomar clases en línea a manera de alternativa, al no contar con computadora o Internet en las viviendas, sin embargo, ello contrasta con el hecho de que, en temporada de clases, todos los alumnos tienen equipos móviles que los usan en el salón y en las escuelas como si fuera una herramienta de uso obligado, pero, no funcionan bien para las clases en línea.

Respecto al contraste entre el salario deseado por los maestros y el aumento real otorgado, saben todos que fue demasiado trabajo para hacer un buen planteamiento, ya que, destinaron muchas horas de trabajo para elaborar un documento que recogía las demandas laborales, que, obvio, no funcionó y en el cual deberán de ponerse de acuerdo en más foros y mesas de trabajo para el 2021, con la esperanza de que, porque será un año electoral y quizá sin emergencia sanitaria, supere las expectativas que había para 2020 y además las que definan para el año que viene.

Todos los trabajadores requieren de aumentos salariales, pero, el gremio de quienes imparten educación se cuece a parte, ya que, son los más organizados y ya quedó claro que la escuela no solo es para las clases, sino que, sus acciones tienen impacto directo en los hogares mexicanos.

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