Editoriales

Gaceta


Por: Raúl Terrazas Barraza

*Las ventas

Los ciudadanos no están muy convencidos de que los gobiernos, cualquiera que sea su denominación, le inviertan recursos público para ayudar a las empresas en este transe de ventas reducidas.

Las propuestas de líderes empresariales como Julio Almanza Armas de la FECANACO tamaulipeca, incluyen desde respaldo financiero, no pago de impuestos, suspensión y tiempos muertos en asuntos de carácter fiscal, todo ello, debido a las dificultades ocasionadas por la pandemia del Covid19 que tiene en jaque las economías de ciudades, regiones, países y del mundo.

Cierto es que las compras que la población hace para que funcionen de manera adecuada sus hogares, están medio suspendidas y eso pega a los comercios de productos y servicios, los cuales experimentan días críticos de ventas y hasta se habla de que, se verán obligados a reducir personal y puntos de venta, porque la demanda ha caído en porcentajes considerables.

El ejemplo más claro serían los precios de los combustibles, porque ante una baja en el consumo, los precios pueden mejorarse, es decir, de los 20 pesos en que andaba el litro de gasolina verde, como se conoce a la magnum, ahora se puede conseguir hasta cinco pesos más barata y sucede que, la gasolina roja o Premium, cuesta menos que aquello que se pagaba por la magna hace tres semanas.

Desde luego, deben de sumarse otras razones a la baja del precio de la gasolina, sin embargo, en gran medida, la reducción se debe a la caída de la demanda, porque los ciudadanos se mueven menos, al colaborar en la estrategia de, me quedo en casa para cuidarme de la infección por el coronavirus.

Es probable que, la demanda de productos y servicios de alimentación se mantenga en cuánto a cantidad, porque las familias no se redujeron ni se fueron de las ciudades de Tamaulipas, están allí, en sus viviendas y pueden consumir con menos dinero todos juntos, por ello, los sectores que recienten la cuantía de sus ventas son aquellos que están, ya sea cerca de los centros de trabajo, educativos, médicos y de confluencia natural como mercados o mercados rodantes.

Con la gente en casa en calidad de colaboración para evitar el contagio del Covid19, lógico es que, la demanda baje, con el mismo ejemplo de la gasolina, los padres de familia que, en condiciones normales deben de llevar a sus hijos a la escuela, al no hacerlo durante una semana, invierten menos dinero en gasolina y, en el caso de los largos tramos que recorren las mamás por las tardes para llevar a sus hijos a actividades complementarias del día, dejan de hacerse y por tanto, la gasolina rinde para más días.

Aquellos negocios de vendedores ambulantes o semifijos que siempre estaban cerca de las escuelas, claro que resienten la situación en sus ventas, porque no puede ir a donde están sus clientes, es decir, en sus casas, así que, para el 20 de abril venidero, presunta fecha para el regreso a clases los dueños de ese tipo de negocios ya andarán en otras cosas, porque requieren de ingreso diario a fin de cubrir las necesidades personales y de sus familias.

Otro de los negocios que ya no es el mismo, es el del servicio de transporte urbano. Aquellos altaneros choferes que se pasaban los semáforos en verde y que andaban a la carrera para sacar la ruta conforme a los inadecuados establecidos por los dueños, ahora hasta gentiles son, porque se paran en forma decente y preguntan a las personas si quieren abordar, situación que ha generado sorpresa en los usuarios, puesto que, eran todo lo contrario.

En las paradas de taxis, casi están todos los que pertenecen a sus rutas, es más, no era normal ver que hubiese diez o más taxis en a cualquier hora del día y ahora ahí están en espera de pasajeros, también con una actitud parecida a los choferes de los microbuses, es decir, diferente.

Por las calles de Ciudad Victoria y de todas las ciudades de la entidad, aparecieron nuevo motociclistas, cuya característica es su mochila verde fosforescente y que, están convertido en la flotilla de prestadores de servicio que responde a una llamada de los clientes de restaurantes o farmacias para llevar productos alimenticios y medicinas, en virtud de que, los ciudadanos que no quieren salir de sus viviendas, tienen la opción de pedir por teléfono o por redes el servicio que requieran y llega en menos que canta un gallo.

Se observa un cambio profundo en la vida de las ciudades, a consecuencia de la pandemia, que, en Tamaulipas, vive los días de mayor desafío, ya que, en el lenguaje de los epidemiólogos, se pasó de la fase uno a la fase dos, cuya diferencia está en que, la transmisión del virus puede ser mayor, aunque dependerá de la baja movilidad de las personas para que se rompa el ciclo y la afectación a la población sea menor.

Sorprendió a propios y extraños que los empresarios locales del romo restaurantero aparecieran en redes sociales con una serie de mensajes que llegaron a sus clientes y que, de seguro sirvió para que sus ventas en pedidos para llevar hayan aumentado, porque la presencia de personas en sus negocios es baja.

El hecho de que los ciudadanos sean poco partidarios de una respuesta puntual de los tres niveles de gobierno a las empresas que dejaron de tener buenas ventas, tiene que ver con la situación complicada que también vivirán infinidad de familias, dado que al quedarse resguardados en casa en espera de que el peligro de contagio con el coronavirus se reduzca, los ingresos económicos al hogar también bajarán, sin que pase mucho tiempo para que se hable de otra crisis económica dentro de la crisis que ya había desde hace varios años, aunque, agravada en los últimos meses.

Ya hay además, quienes consideran que empresas de la Federación, Estados, Municipios y particulares que vender servicios, deben de actuar en consecuencia con esa baja de ingresos que podrían registrar miles de hogares, por la inactividad ante el coronavirus, esto es, no se corte el servicio de energía eléctrica, agua, cable, telefonía celular y domiciliaria e Internet, en el entendido de que, una vez reanudadas las actividades normales la gente pagará sin chistar.

Hay un ejemplo que está en boca de muchas personas, el de uno de las Bancos grandes del país, que suspendió el cobro de créditos por cuatro meses, mismo que reanudará al cumplirse ese plazo.

Ello a fin de que, los clientes de los bancos que tienen cualquier tipo de crédito, no se vean agobiados por los pagos que deben de realizar a la institución Bancaria, pero, deben de acudir con los ejecutivos de cuenta para recibir ese beneficio.

La deuda sigue, solo no harán pagos por cuatro meses y por tanto, el plazo para el finiquito del crédito se prolongará esos mismos cuatro meses. Es bueno y seguro será una opción que muchos buscarán.

Ver más

Artículos relacionados

Ver también

Close
Back to top button