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Gaceta


Por: Raúl Terrazas Barraza

*Septiembre 11, el asombro

De cualquier manera el tema de los avionazos del 11 de septiembre a edificios icónicos para los norteamericanos, estuvo en las mesas de diálogo de los tamaulipecos, ya          que, a 18 años de distancia, la magnitud del daño humano no puede olvidarse, como tampoco que, el país que se pune más seguro del mundo, es más vulnerable de aquello que se pensaba.

En el dos mil uno, apenas las personas comenzaban a saborear su café o el desayuno ya sea en sus casas o en restaurantes de postín, se toparon con la noticia de que, las Torres Gemelas de New York, fueron atacadas por algo que no era fácil de entender, que dos aviones con pasajeros a bordo se incrustaron en ellas, en tanto, que otros dos aparatos de las mismas dimensiones se estrellaban en las inmediaciones del Pentágono y Pensilvania.

El impacto de los hechos fue tal, que las personas no daban crédito a que tanto odio y maldad existiese en grupos radicales, uno de los cuales se adjudicó el atentado a los edificios de los Estados Unidos, Al Qaeda, que era dirigido por Osama Bin Laden, un líder afgano, que reclamaba muchas cosas y nada a los norteamericanos, quienes, reaccionaron con sed de venganza y desplegaron fuerzas especiales a los países árabes, hasta que dieron con él y por los enfrentamientos perpetrados, pereció.

A esos 18 años de distancia de los ataques del 11 de septiembre, la sociedad mexicana considera que nada justifica la muerte de casi tres mil personas, ni siquiera el odio o las diferencias religiosas y económicas.

La fecha estuvo en los comentarios de quienes recordaron las aparatosas noticias que comenzaron a transmitirse desde el momento en que el primer avión se estrelló en la Torre Norte del Centro Mundial de Negocios de New York y el espeluznante momento en que un seguro aparato se incrustaba en la segunda Torre, la Sur.

Quizá la lección más dolorosa para los norteamericanos fue que la seguridad fue vulnerada por los miembros del grupo de personas que secuestraron los aviones para convertirlos en bombas humanas, situación que desencadenó medidas extremas para evitar más atentados como los del 11 de septiembre.

La estimación de los daños, puede ser de muchos millones de pesos y lo de menos sería hacer un recuento de los millones que costó la pérdida de económica de las primeras semanas, tras lo atentados, los daños al sitio y edificios cercanos, el dinero destinado al antiterrorismo por el Congreso gringo, la ayuda económica para rescatar apoyar a las aerolíneas y el pago de los seguros tanto de personas como de edificios.

Nada más limpiar la zona de los atentados, que la llamaron Zona Cero, costó 750 millones de pesos y debieron retirar casi dos millones de toneladas de escombros con más de tres millones de horas de trabajo.

Realizados por grupos extremistas, sucedieron en el mundo otros atentados que, igual horrorizaron al mundo y por desgracia infinidad de naciones tienen vulnerabilidad a eventos de este tipo.

Los otros.

Desde el PRI, se exteriorizan muchas dudas respecto al presupuesto de egresos de la Federación para el 2020, ya que, se advierte un recorte grande a las acciones fundamentales para el desarrollo del país y que generarán retroceso en términos generales.

Desde luego, los legisladores de ese partido, ya sea como grupo o en las Comisiones en las que trabajan al interior del Congreso de la Unión, poco pueden hacer para que el sentido de la presupuestación cambie, ya que, sus compañeros de Regeneración Nacional, son más y a la hora de votar el paquete económico, no serán tomadas en cuenta las sugerencias de otros partidos políticos.

Todas las entidad del país, en especial Tamaulipas, usan más recursos presupuestales para acelerar el desarrollo de las ciudades y comunidades, por ello, cuándo se habla de reducción de recursos, en automático se piensa en limitaciones y por tanto en menor crecimiento.

El tema de que el municipio de Victoria o los municipios de la entidad, alineen acuerdos para que, la excavación de zanjas en los pavimentos entrañe permiso y cobro, así como, multas a quienes no hagan la reparación adecuada con el uso de concreto hidráulico, generó polémica y llegó a decirse, que eso debe de llevarse a la práctica en forma urgente, porque nada más negativo que, quienes se beneficiaron con la conexión a redes de agua y drenaje, tengan en frente de sus negocios o de sus viviendas una zanja del tamaño de la calle que representa riesgo para peatones y automovilistas.

En el momento que las presidencia municipales multen a quienes hicieron zanjas en los pavimentos y más en aquellos que acaban de rehabilitarse, las cosas cambiarán, pero, mientras lo toleren, las ciudades tendrá signos claros de destrozo, ejecutado por los mismos ciudadanos.

Incluso, si las zanjas las hacen los trabajadores de las COMAPAS, para llevar a cabo reparaciones en las líneas de conducción de agua para uso y consumo humano o de drenaje, tienen que ser multados por las presidencias municipales, en caso de que no lleven a cabo la reparación con concreto, para que las zanjas queden bien.

En la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, estuvo el Rector, José Andrés Suárez Fernández, para presidir la sétima Reunión del Colegio de Directores, en la cual, el punto central fue establecer nuevos procedimientos para la contratación de profesores y ver en que punto va la determinación del presupuesto del 2020 para la Máxima Casa de Estudios.

Obvio para cumplir con los preceptos establecidos por las autoridades educativas en eso de la contratación de maestros, el punto es cuidar la calidad de la enseñanza, para que los alumnos egresen con mejores perfiles profesionales y puedan incorporarse al mercado laboral de inmediato.

A la sesión del Colegio de Directores de la UAT, acudieron de todas las Unidades Académicas y Escuelas, a quienes se instruyó sobre la planeación académica , ya que, tiene repercusiones directas en los objetivos que la Universidad tiene con los tamaulipecos y los particulares de cada carrera profesional que se imparte en los campus.

Sí vino el presidente de la República el pasado fin de semana a cuatro municipios de la entidad, Tula, Hidalgo, San Carlos y Soto la Marina, pero, los alcances de su recorrido, son difíciles de medir, porque fueron más palabras que hechos o compromisos puntuales.

Es más, ni siquiera los alcaldes de esos lugares saben si les llegará ayuda o no del Gobierno del presidente Andrés López Obrador o bien, si su colaboración para que la gente fuese a escuchar los discursos, representó perdidas, tanto de tiempo como de dinero y de popularidad.

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