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Gaceta


Por: Raúl Terrazas Barraza

*Lo caído caído

No es la ley del garrote, pero, sí la de la extraña austeridad que practicada por la administración del Gobierno Federal.

Ahora resulta que, los dirigentes de los partidos políticos tienen que devolver el 50 por ciento de las prerrogativas que les fueron asignadas por Ley y que deben de usar para sus actividades en el 2020.

El presidente de la República, Don Andrés López Obrador, lanzó un exhorto a los responsables de los partidos políticos para que en el año que viene devuelvan a la hacienda pública un ´porcentaje de sus prerrogativas, llamado que hizo de manera muy respetuosa.

No es una orden, ni tampoco es por la fuerza, pero, advirtió que recibir ese dinero es corrupción, porque es inmoral, dado que él considera que es demasiado dinero.

Además, el titular del Poder Ejecutivo de la nación, pidió a los dirigentes de los partidos políticos que se manifiesten y que comiencen los partido progresistas, sin embargo, pasó el día y ni siquiera la dirigente del partido en el Gobierno, Yeidckol Polevnsky Gurwitz dijo nada, quizá está en proceso de elaboración de un documento con el cual podrán el ejemplo a sus adversarios, respecto a aquello que devolverá el año próximo.

Se supone que la mayoría de los dirigentes partidistas se guiará por el esquema de que, lo caído caído y pasarán los días, semanas y meses sin que haga mella el llamamiento del presidente de la República en el sentido de que tienen que ser congruentes con la política de su administración basada en que ya no son los tiempos del derroche y los gastos superfluos.

La Comisión de Prerrogativas del Instituto Nacional Electoral, aprobó en base a los conceptos legales que, en el 2020, los siete partidos políticos tendrán un financiamiento público por cinco mil 239 millones de pesos, mismo que representa un incremento del 5.5 por ciento respecto a la cantidad que, con la misma base legal les correspondió, cuatro mil 965 millones de pesos.

A todos los partidos políticos les entregaron los recursos que les correspondía y se los dieron sin chistar, entre ellos al partido que ahora está en el Gobierno, por tanto, es difícil encontrar una explicación lógica para la devolución, pues más bien queda claro que ahora que los de ese partido tienen que entregar las prerrogativas, no lo quieren hacer y se les hace mucho.

Quizá vale la pena recordar que la aportación de recursos públicos para que la democracia funcione, es uno de los grandes aciertos de las Leyes Electorales y la Constitución misma del país, porque tras muchos años de experimentación, fue con el fondeo de dinero público como se logró piso parejo para todos los partidos políticos y se evitaron los riesgos de dinero sucio que contaminara la política.

Las prerrogativas a los partidos políticos, es la mejor inversión que la Hacienda Pública ha hecho desde que se incluyeron en las Reformas Electorales y forma parte de una serie de elementos que permitieron al país bajar del escenario electoral los conflictos y los pleitos por los votos, las urnas y los cargos públicos.

Los mexicanos tienen la certeza de que las elecciones, son derechas, pese a que, quienes pierden siempre tratan de distorsionar las cosas para llevar agua a su molino y de paso tratar de descalificar la forma de hacer democracia en la nación.

Muchos pudieran pensar que ahora el Gobierno Federal quiere que los dirigentes de los partidos devuelvan la mitad de las prerrogativas, porque el Partido Movimiento de Regeneración ya no lo ocupa, en virtud de disponer de los programas sociales para la consecución de fines políticos y electorales en el futuro mediato.

En el momento que el presidente de la República se dirigió a los partidos progresistas para que se pronuncien sobre su petición de devolver el 50 por ciento de las prerrogativas a la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, lógico que el mensaje era para Regeneración Nacional, su partido, así como, el Partido del Trabajo y Partido Encuentro Social, que formaron la Coalición para las elecciones presidenciales del 2018.

Desde luego, se espera que, con el ejemplo de devolución de esos tres partidos, los otros se ganchen y hagan lo mismo, si deciden actuar de forma consecuente, aunque, no están obligados, ni tiene porque aceptar la sugerencia, además, estos otros partidos requiere de la lana para trabajar en la reorganización interna y crecer a fin de ser competitivos con el partido del gobierno en las elecciones siguientes.

La verdad nadie espera un discurso de aceptación de Mako Cortés Mendoza, dirigente del comité nacional del PAN, mediante el cual diga que devuelve a la Hacienda pública 472 millones de pesos, porque no están los tiempos del país para contar con ese presupuesto en su calidad de organización de interés público que es de acuerdo a las Leyes electorales. Al PAN le tocan 943 millones, por la cantidad de votos obtenidos.

La dirigente del PRI, Claudia Ruiz Salinas, podría adoptar la misma posición y no entregar 444 millones de los 888 que le corresponde, también por los votos que conquistó en las urnas.

El caso del PRD, que maneja  Ángel Ávila Romero, requiere más que nunca de los 438 millones y de seguro no quieren ni querrán nunca renunciar al 50 por ciento de esas prerrogativas que están estipuladas en la Ley y que el Gobierno Federal les exige que en el 2020, cuándo se las entreguen, devuelvan la mitad a la Secretaria de Hacienda, ya que, de no hacerlo, serán corruptos.

El Partido Verde Ecologista tiene para trabajar en el 2020 419 millones de pesos y tampoco están en condiciones de quedarse con la mitad para favorecer la extraña austeridad y de paso quedarse sin recursos para armarse a fin de competir con mejores herramientas en los proceso venideros, previstos para el 2021 y 2022.

El Partido Movimiento Ciudadano tiene autorizados casi 404 millones de pesos, pero, no se quedará con 202 solo porque se los piden de buena manera, sin presiones y porque es lo mejor, para un escenario en el cual, no puede haber partidos políticos y gobierno ricos, mientras que los ciudadanos son pobres.

Respecto a los partidos progresistas, Regeneración Nacional, tiene prerrogativas por mil 710 millones de pesos y el Partido del Trabajo 384 millones, estos a lo mejor sí se quedan con la mitad, es decir, 885 y 192 millones de pesos de forma respectiva.

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